SAGRADO




Discernimientos de espíritus

  Es un don sobrenatural de leer los secretos del corazón y de discernir el buen espíritu del malo.
El padre Pío tenía este don: veía el espíritu que se le acercaba, si era bueno o malo, si tenía deseo de cambiar o no, distinguía los verdaderos profetas de los falsos, percibía que mociones del alma eran divinas y cuales de la naturaleza.

  Un día estaba rezando, se acerca fray Constantino y le dice que un hombre espera para confesarse, pero el padre no se movió. El hermano vuelve a insistir diciendo que ese hombre era chofer y que lo esperaban los clientes. Pío contesta: "ese hombre hizo esperar a Nuestro Señor 25 años, para decidirse a confesar y ahora ¿no me puede esperar 5 minutos?"

  El Dr. Ezio Saltamerenda, escéptico, ateo va a conocer al padre Pío, quien le espeta: "Por qué no piensas en tu pobre alma? No ves que tu alma está cayendo en ruinas?...Genovés, tú tienes la cara sucia y todavía no te has lavado. Estás cerca del mar y no sabes lavarte".
Finalmente lo confesó y regresando a Génova vivió como cristiano.