

SAN
MAXIMILIANO |DATOS|ORACION|ANECDOTA|ASOMBROSO
|PENSAMIENTO
Su
pensamiento
A
veces, la vida es tan dura. Parece que estamos en un callejón
sin salida. No se perfora una pared con la cabeza Y la vida es
triste, dura, terrible a veces y desesperada.
¿Por qué? ¿es así tan
terrible vivir en este mundo?
Acaso ¿no lo sabe todo Dios? Acaso ¿ No es El Omnipotente?
¿Acaso no están en sus manos toda
las leyes de la naturaleza e incluso todos los corazones de los hombres?
¿Puede, quizás, suceder algo en el
universo sin que El lo permita?...Y si es El quien lo permite ¿Puede
quizás permitir algo en contra de nuestro bien, de un mayor
bien, del máximo bien posible?...
Aun en el caso en que por un breve instante nosotros
recibiéramos una inteligencia infinita y lográramos
comprender todas las causas y los efectos, no elegiríamos para
nosotros mismos nada distinto de lo que Dios permite, porque, siendo
infinitamente sabio, El conoce perfectamente lo que es mejor para
nuestra alma. Demás, siendo infinitamente bueno, quiere y permite
sólo lo que nos sirve para nuestra máxima felicidad
en el paraíso.
Entonces ¿Por qué a veces nos hallamos
tan abatidos?
Porque no vemos la relación que existe entre nuestra felicidad
y aquellas circunstancias que nos afligen; más aún,
en razón de las limitaciones de nuestra cabeza- ella entra
sólo... en un gorro o sombrero!- no somos capaces de conocer
todo.
¿Qué debemos hacer, pues? Confiar en Dios. Mediante
tal confianza, aunque no comprendamos directamente las cosas, nosotros
damos a Dios nada menos que una gran gloria, porque reconocemos su
sabiduría, su bondad y su potencia.
Confiemos en Dios, pues, pero confiemos sin límites. Nosotros
confiamos que, si nos preocupáramos sólo por cumplir
su voluntad, no nos podrá suceder ningún mal verdadero,
aunque tuviéramos que vivir en tiempos mil veces más
difíciles que los actuales.
SAN
MAXIMILIANO |DATOS|ORACION|ANECDOTA|ASOMBROSO
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