San
Mateo, apóstol y evangelista.
Mateo era judío, de Galilea, y trabajaba en Cafarnaún.
Ejercía una profesión odiosa a toda la nación
judía, pues era publicano, es decir, recaudador de impuestos
y tributos que los romanos imponían a todas las provincias
sujetas a su dominación. Tal era la ocupación de Mateo
(cuyo nombre significa "don de Dios"), a quien también
le decían Leví.
Sus
compañeros lo consideraban impuro y traidor al pueblo, por
tratar con los paganos y estar al servicio del opresor extranjero.
Pero
se encontró con Jesús y dejándolo todo, ... lo
siguió.
Acompañó
a Jesús a todas las ciudades, pueblos y lugares donde predicaba.
Fue el primero en escribir el libro que tituló Evangelio, que
significa "Buena Nueva". Este Evangelio resalta el carácter
mesiánico de Jesús, ya que fue destinado a los judíos
que se convertían al cristianismo.
Se
cree que Mateo estuvo en Etiopía, donde realizó milagros
y convirtió al cristianismo a la familia real, la corte y el
pueblo. Probablemente predicó también en Persia. Según
una tradición muy antigua, murió martirizado un 21 de
setiembre del siglo I.
Otras
celebraciones de hoy: Santos: Mateo, Apóstol y evangelista,
patrono de aduaneros, loteros, expendedurías de tabaco y recaudadores
de Hacienda; Alejandro, Isacio, Melecio, obispos; Pánfilo,
Eusebio, mártires; Bernarda de Tarantasia, Ifigenia, vírgenes;
Néstor, confesor; Gregorio, monje; Jonás, profeta.