

Asombroso
Cuando
estaba en la parrilla, lejos de desesperar, no experimentando dolor
alguno Lorenzo le dijo a sus verdugos que lo dieran vuelta y le
echaran sal porque ya estaba bien cocido.
El tirano enfurecido mandó atizar el fuego y Lorenzo exclamó:
"recibid, Señor, este sacrificio, en olor de suavidad
" y expiró.
SAN
LORENZO | DATOS |ORACION
| ASOMBROSO