
Su
Pensamiento
Queridos
mío, amémonos los unos a los otros porque el amor
procede de Dios y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
El que no ama no ha conocido a Dios porque Dios es amor.
Así Dios nos manifestó su amor: envió a
su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida
por medio de él.
Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que El nos amó primero, y envió a su Hijo
como víctima propiciatoria por nuestros pecados.
Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también
nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto
nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece
en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros.
La señal de que permanecemos en El y El permanece en
nosotros, es que nos ha comunicado su Espíritu.
Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió
al Hijo como salvador del mundo.
El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece
en Dios y Dios permanece en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Duros nos tiene y hemos
creído en él.
Dios es amor y el que permanece en el amor permanece en Dios,
y Dios permanece en él.
SAN
JUAN EVANGELISTA
| DATOS | ORACION
| PENSAMIENTO