
Milagros
En
cierta ocasión una tormenta con granizo asoló la región
y mató a casi todas las ovejas de la aldea donde estaba su
convento.
Los campesinos fueron a contarle su desgracia. José fue tocando
una a una a las ovejas muertas, diciéndole: "En nombre
de Dios, levántate".
Y todas revivieron.
Una de ella vuelve a caer y José la increpa: "levántate
y permanece viva".
SAN
CUPERTINO | DATOS
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ESTAMPITA
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