Asombroso
Un
día que Francisco oraba en la Porciúncula, descubrió
en una visión un ejército de demonios que atacaban
y sitiaban al convento, pero ninguno podía entrar por
la santidad de los que allí vivían.
Pero logran que un fraile se peleara con otro y se pusiera a
ver como vengarse; siendo esto la puerta para que entrara el
demonio. Francisco observa esto y le ordena al culpable que
se arrepienta. El fraile se declara culpable y pide una penitencia.
El demonio emprende la huida. A partir de esta experiencia el
fraile vivió muy santamente.
Anécdota
Antes de fundar la orden, Francisco escucha una voz que le dice
que debe reparar la iglesia que está en ruinas. El lo
interpreta como un pedido de Dios de arreglar la iglesia de
San Damián que estaba semidestruida y se afana en esta
tarea. Es más tarde que se da cuenta que el llamado es
a reparar la Iglesia, no un edificio.