

Asombroso
Cuando
era interrogado en el Sanedrín, sus enemigos veían
a su rostro como el de un ángel.
Esteban anunciaba decididamente, provocando que más se enfurecieran;
pero El veía la gloria de Dios y a Jesús a la diestra
del Padre (Hch 7, 56).
Entonces lo llevan para lapidarlo; mientras lo apedreaban oraba
diciendo: "Señor Jesús, recibe mi espíritu"
y "Señor, no les tengas en cuenta este pecado".
San
Esteban | Datos | Oracion
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