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Relicto
(tal era su nombre antes de su bautismo), nació en Canaán
y vivió en el siglo III. Era un hombre de origen sirio,
altísimo y fuerte, muy prendado de sí mismo, arrogante
y orgulloso que vivió muchos años en el desenfreno
y libertinaje.
Cuentan (aquí los relatos se juntan con las leyendas) que
siendo soldado sólo quiere servir al mejor señor
(al que fuera más valiente y no le tuviera miedo a nadie).
Primero sirve a Gordiano, emperador de Roma que era más
fuerte que los persas; pero no le sirve porque aprendió
de él mismo que temía al Demonio.
Busca a Satán que por lo visto es más poderoso que
su rey; entre sus huestes se encuentra a gusto porque todos le
temen; pero ha mandado el jefe a su ejército dar un rodeo
por evitar una cruz levantada junto al camino; dicen que ésa
es la señal del capitán enemigo: un tal Cristo que
murió en ese palo cruzado. Relicto piensa : ¿cómo
se puede temer a un jefe que ya murió ajusticiado?
Va a preguntarle a Satanás... nadie le da respuesta.
Se encuentra con un viejo solitario que le dice :
-¿Que quieres de verdad encontrar a Cristo para servirle?
-Sí, dice Relicto
-Reza
-no sé
-ayuna
-necesito comer más que los demás por mi estatura
y mis músculos
-pues, si ni lo uno ni lo otro, dedícate con tu estatura
y tu fuerza a pasar el río a los caminantes que lo necesiten.
Trabajo útil y servicial.
A partir de ese día se pone a orillas del río Ortentes
(Asia Menor) y se ofrece a todo el que quiere cruzar el río
y no se animaba a hacerlo.
Un día Jesús niño se le aparece para cruzar
el río, al llegar a la otra orilla se presenta. Relicto
se bautiza y cambia su nombre por Cristóbal y halla la
felicidad que estaba buscando. Desde allí en más
vive como discípulo de Jesús.
Se cree que es asaeteado por 400 soldados en la persecución
de Decio en Licia y finalmente decapitado el 25 de julio.
SAN
CRISTOBAL | DATOS | ESTAMPITA
| ASOMBROSO
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