Carta
de Catalina a su madre con motivo de su alejamiento
María Santísima, modelo de amor a Dios
He deseado ardientemente verte, madre mía de verdad, porque
lo eres no sólo en cuanto al cuerpo sino en cuanto al alma.
Debes considerar que, si eres más amante de las cosas del alma
que de las del cuerpo, así morirá en ti todo cariño
desmedido y no te será duro soportar mi ausencia corporal.
Más bien será para ti motivo de gozo y debes soportar
con amor por la honra de Dios todos los padecimientos, diciéndote
a ti misma: sea todo para la mayor honra de Dios. Este buscar la honra
de Dios será mérito también para que aumente
en mí la gracia y la virtud de mi alma.
Quiero que aprendas de esa dulce madre María, quien para honra
de Dios y salvación de todos nosotros nos dio a su Hijo muerto
en el santísimo madero de la cruz. María al quedarse
sola cuando Cristo subió a los cielos, se quedó con
los santos discípulos. Considera cuan grande consuelo sería
para todos vivir juntos y cuanto supondría, por tanto, la amargura
de la separación y, sin embargo, ella quiso y dio su consentimiento
para que partieran los discípulos, para buscar así no
sólo la gloria y alabanza de su Hijo sino la salvación
de todos. Y escogió ella la pena de verlos partir antes que
el consuelo de su presencia y eso solamente por el amor que tenía
a la honra de Dios y a la salvación de nuestras almas.
Pues bien, de ella quiero que aprendas, madre queridísima.
Fue voluntad de Dios y no querer de hombre alguno, que yo continúe
aquí.
Por tanto es bueno para mí que yo continúe siguiendo
sus huellas, como le agrade a un inestimable bondad.
Tú, en cambio, como buen y dulce madre, debes estar contenta
y no desconsolada, sobrellevando todas las penas por la honra de Dios
y la salvación tuya y mía. Levanta, levanta, pues, tu
ánimo y, el afecto hacia aquella dulce y santísima cruz
ante la que se aminora todo sufrimiento. Soporta un poco de sufrimiento
pasajero para evitar la pena eterna que merecerían nuestros
pecados. Confórtate mediante el amor da Cristo crucificado.
Queda en el santo y dulce amor de Dios . Dulce Jesús. Jesús
amor.