"¡Días
sin nombre; os quedáis colgados a mi corazón, como musgos
a un árbol viejo!" (Tagore).
Recordarás
días sin chicha ni limoná. Estás frescos en tu
mente como la flor que te invita a mirarla en este momento concreto
en el que te relajas.
Hay en
tu vida días sin nombre; días apagados, fríos;
días en los que parece que todo ha sido perdido en la oscuridad
del tiempo; días en los que tu mente y tu corazón no han
vibrado al son que tú hubieras deseado; días ñeque
todo te ha resultado imposible, difícil de soportar y de llevar
a cabo tus proyectos.
No te apures.
Cuelga
en el corazón del tiempo tu corazón para que en cualquier
nueva situación recupere sus vibraciones y su ritmo habitual.
Cuando
llega la Navidad, en tu casa colocas junto al árbol de Noel o
el Portal de Belén el musgo de la montaña que crece junto
a los grandes troncos del bosque.
Su brillo
indica que miran al Norte. Te pueden orientar si alguna vez te encuentras
perdido en la selva.
Cuelga
de tu corazón bello todo cuanto de hermoso veas hoy en tu caminar
por la vida.
Haz colgaduras
tan lindas que todo el mundo- empezando por ti - s queden prendidos
de su hermosura.
Hoy, refería
una chica adolescente, todo me ha salido a pedir de mis deseos.
Me siento
bien porque he colgado en mi corazón virgen todas las ilusiones
que despuntan con la luz del sol, y que se apaciguan cuando la noche
cae con su manto de suavidad.
¡Vive
hoy feliz!