SAGRADO




Alabamos a Dios de Daniel Poli (cantante y autor católico de Argentina)


Alabamos a Dios para descubrir en nuestro corazón su verdadera dimensión de eternidad; no absolutizar lo cotidiano y darle su justo lugar desde una perspectiva nueva.
Alabamos a Dios, no porque escapemos de la realidad sino porque queremos transformarla desde su corazón renovado.
Alabamos a Dios, a pesar de nuestras miserias y nuestra pobreza, porque sabemos que sólo él es santo y sólo el puede hacernos santos (1 Pe 1, 16)
Alabamos a Dios no porque sintamos que todo en nuestra vida está resuelto sino porque él miró con bondad nuestra pequeñez; así reconocemos quién es él y quiénes somos nosotros.
Alabamos a Dios aunque a veces no entendemos las cosas que pasan a nuestro alrededor; porque confiamos en un padre que sabe lo que hace y dispone todo para el bien de los que lo aman.
Alabamos a Dios, como Jesús, cuando la alegría inunda nuestro corazón y también cuando el dolor y la angustia nos desgarran.
Alabamos a Dios como David (2 Samuel 7, 14) con todo nuestro ser, con todas nuestras fuerzas, cantando y bailando en presencia del señor.


 

 


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