Otro
milagro eucarístico en Venezuela.
En la festividad de la Inmaculada Concepción
de 1991, los peregrinos iniciaron una vigilia desde las 18 hs
del día anterior. A la medianoche el padre Otty Ossa Aristizábal,
capellán de Betania (a una hora y media hacia el sur de
Caracas, Venezuela) celebró la santa Misa, a la derecha
de la gruta.
Después de la consagración, partió
la Hostia colocando un pedazo pequeño en el cáliz
y dejó otros tres pedazos en la patena. De uno de los pedazos
comenzó a salir sangre, a semejanza de como brota cuando
hay un pinchazo.
Por 3 días la sangre fue líquida y después
comenzó a secar. Actualmente la Hostia es guardada en la
capilla del Convento san José .
Analizada la sangre el resultado es sangre
humana, del tipo AB ( tal como en el milagro de Lanciano).