Nuestra
Señora de las Nieves
Postrado
al pie de tu trono vengo a ti, oh protectora y madre mía
para ofrecerte el homenaje de mi reconocimiento y amor, ofreciéndote
todo mi corazón.
Tú eres mi esperanza y consuelo: dirige mis pasos y
mi vida.
Tú eres mi luz: dirige mis trabajos y mis dificultades.
Tú eres mi Madre: dirige mi corazón y mis ideales,
para tu mayor honra y gloria de Tu Hijo, Jesús.