SAGRADO



Sexta Estación

La Verónica limpia el rostro de Jesús

Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos,
porque por tu santa cruz redimiste al mundo

"Creció como un retoño delante de El, como raíz de tierra árida. No tenía apariencia ni presencia; le vimos y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable y no le tuvimos en cuenta". Isaías 53,2-3

Oración personal: En el camino una mujer enjugó con un velo el sudor y la sangre del rostro del Señor. Aquel rostro quedó impreso. Enséñame a hacer gestos de amor verdadero y aumenta en mi la semejanza con el redentor. Imprime tu rostro en mi corazón.

-Pequé, Señor, pequé. Ten piedad y misericordia de mi.
-Ten piedad y misericordia de mi.

Se puede rezar Padre Nuestro, Gloria o hacer algún canto.