SAGRADO



Oración espontánea

1) Imagina a Jesús Resucitado frente a ti (sabemos que El siempre está con nosotros, nos ayudamos con nuestra imaginación para vivenciar esta realidad).

2) Comienza a hablarle con tus propias palabras, puede ser en voz alta, en un susurro o mentalmente.

Por ejemplo: "Jesús, Tú eres mi maestro"; "Jesús, que eres el Buen Pastor guíame en ..."; "Jesús, alcanzame la gracia de...."; "Señor, dame fuerzas para...".
Pueden ser peticiones, o pedirle perdón o darle gracias o alabanzas. Dilas en forma pausada y con "todo el corazón" sabiendo que Jesús está frente a ti escuchándote y amándote.

A medida que digas una expresión posiblemente te aparezcan otras, dilas, espontáneamente. Si sientes de quedarte mirando a Jesús, en silencio hazlo.

3) Abre El Nuevo Testamento pidiéndole a Dios que te responda en Su Palabra, lee un trozo y reflexiónalo.