Oración con los salmos
1)
Toma un salmo apropiado según lo que estés viviendo (ver
sugerencias al pie).
2) Léelo despacio todo entero.
Luego comienza a releerlo, en forma pausada, versículo por versículo.
Si alguna expresión te llega o te llama la atención repítela
( por ejemplo: "Dios, Tú mi Dios, yo te busco" o "Mi
alma suspira por el Señor" o "Yahvé es mi pastor,
nada me falta").
Repítela, saboreándola interiormente. Si surge de tu corazón
decirle algo espontáneamente a Dios, hazlo (por ejemplo : "Señor,
quiero buscarte sin cesar "). Si surgen más cosas, dilas
en forma pausada y con "todo el corazón" sabiendo que
Jesús está frente a ti escuchándote y amándote.
Cuando se haya agotado la expresión, vuelve al salmo.
Si en algún versículo, no te llama la atención
nada y no te surge nada, sigue con el siguiente. No te apures.
Salmos
sugeridos para orar:
Para la alabanza: 8, 29,33,103,104,113,115,117,134,135,145, 146,148,149,150
Para peticiones de enfermos: 6, 38,88,
Para peticiones en diversos peligros 13, 28,43, 61
Frente a las dificultades de la vida: 38,102
Para pedir perdón: 51
De confianza: 11, 23,42,62, 63
Para la acción de gracias: 65,67,107,118,124,136