SAGRADO



Consejos introductorios

1) Elige un lugar apropiado por su silencio y que invite al recogimiento, a la interioridad. Por ejemplo un templo, un lugar de tu casa que cumpla estas condiciones. También ayudan lugares en contacto con la naturaleza.

2) Elige un horario adecuado, donde puedes desentenderte de obligaciones y actividades, al menos por un tiempo mínimo ( 20 o 30 minutos).

3) Colócate en una postura adecuada (sentado en una silla o sillón o en el suelo, con tu espalda recta, apoyada o no). Entorna los ojos.

4) Si te sientes tenso puedes hacer el ejercicio detallado a continuación, si te sientes calmado, relajado comienza directamente a orar con alguna de las maneras indicadas.

Ejercicio para calmarse o relajarse:

  Después que estés sentado y con los ojos entornados, pon tus manos sobre tus muslos, con los dedos hacia arriba, sueltos.
   Comienza a observar mentalmente tus pies, como están asentados sobre el piso, como se hunden en el calzado, como se distienden, como si se desarmaran en el suelo... (hazlo lentamente, tratando de sentir más que de pensar.
   Sigue observando tus piernas, tus rodillas, tus muslos como se descansan sobre la silla....Experimenta su pesadez o no.
   Seguimos con las caderas, observamos como se hunden en el asiento... Tómate tiempo, hasta que sientas a tu cuerpo.
Seguimos con la espalda, con los brazos... experimentamos como se sueltan y caen pesados. Experimenta como se aflojan.
   Vamos a nuestro cuello, lo observamos como se suelta...
Luego a nuestra cabeza y a nuestra cara. Imaginemos que tenemos una máscara de yeso en nuestra cara y con gestos (sin las manos) tratemos de sacar esta máscara imaginaria.
   Observa como tu frente está relajada, tu mandíbula inferior se suelta, igual que tu lengua.
  Todo este ejercicio, se recomienda hacerlo lentamente. No apurarse. Puede llevar 5 o 10 minutos o más.