El
Espíritu Santo es una Persona Divina de la Santísima
Trinidad.
Jesús lo revela y lo presenta a sus apóstoles, como
el Espíritu de la verdad ( Jn 16, 13) y como el Defensor
(Jn 14, 16).
Es el Espíritu de la fortaleza (Hechos 1, 7-8) y de la
libertad ( 2 Cor 3,17)